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CREANDO ESPAZOS INCLUSIVOS

Estes días acercouse a nosas clases de Sociedade Inclusiva , Lucía, a única alumna invidente que cursa estudos no noso centro. Falounos das súas vivencias e aprendemos que existen diversas formas de vivir e todas plenas.

Aquí vai a experiencia contada pola conferenciante. O noso agradecemento e agarimo para ela.

 

CHARLA AL ALUMNADO DE SOCIEDAD INCLUSIVA DE SEGUNDO DE ESO

El pasado 11 de diciembre, en dos charlas de aproximadamente 50 minutos de duración, expliqué a dos grupos  del segundo curso de Educación Secundaria matriculados en la materia de Sociedad Inclusiva, a petición de su profesora, rasgos generales relacionados con las personas con dificultades visuales y experiencias específicas de mi caso como persona con ceguera total.

Mi objetivo era dar a conocer información de forma amena y fácilmente comprensible. Para ello, comencé hablando de aspectos básicos como la diferencia entre discapacidad visual y ceguera total o la integración de las personas con discapacidad visual en centros educativos ordinarios, para que así fuese más sencillo que comprendiesen otros aspectos, tales como la importancia de darle al profesorado una formación básica sobre las necesidades de todas las personas o la necesidad de reducir cada vez más las barreras, entre las que mencioné la existencia de información únicamente visual, que hace imprescindible que una persona que no pueda ver esa información dependa de alguien que se la haga saber o de las nuevas tecnologías, que no están al alcance de toda la población.

Para intentar lograr la amenidad y el interés del alumnado, lo animé a que interrumpiese mis explicaciones para preguntarme dudas o curiosidades; además, yo le planteé cuestiones para conocer el nivel de dominio del tema del que partía. A este respecto, los estudiantes se mostraron participativos preguntando, por ejemplo, cómo eran mis sueños o si yo distinguía los colores. Tal fue la implicación de los alumnos, que incluso pude hablarles de la sordoceguera.

De este modo, no pretendía solamente lograr que el público aprendiese sin aburrirse, sino también disfrutar transmitiendo conocimientos y anécdotas mediante el acercamiento a los receptores, para lo que empleé el diálogo y no el monólogo.

En mi opinión, ofrecer a los estudiantes charlas de este tipo es esencial para poner de relieve la pluralidad de la sociedad y para conseguir que la población sea empática y colabore con la construcción de una sociedad más igual y con menos limitaciones. Son las nuevas generaciones las que pueden mejorar la situación.

  Lucía Alvárez Martínez